Una muestra de fe y amor provocó otro hito de la hinchada azulgrana, que copó la Legislatura con 20 mil almas. Con esa fuerza, empuje y aliento, volver a Boedo es posible.

Comunión. Comunión que pasará a la historia. Tiembla Perú. Réplicas en Avenida de Mayo. Onda expansiva que llega a Florida. Se sacude el edificio que nos convoca. Flamean banderas desde la Legislatura. El Centro, el microcorazón de Buenos Aires se tiñe de azul y rojo.
La pituca, cartera y zapatos al tono, no sale de su asombro. Quiere filtrarse entre la multitud, que no la deja. Esa multitud que salta, canta y delira. Esa mixtura generacional sabe bien porqué está ahí.
Entre el cemento. Rodeado de gris. Ellos, nosotros, todos sabemos bien que hay que estar ahí porque no se puede estar en otra parte. Y lo saben porque una obligación moral nos impulsa, nos contiene.
Hay que reescribir la historia, porque la que está escrita la escribieron ellos. Los otros. Los que creian que habían ganado. Asesinos. Usurpadores. Cómplices. Ellos, de puño y letra. Los que contaron el cuento de la mentira.
El del engaño. Ellos firmaron y sellaron nuestra condena. Derrumbaron nuestro templo para desparramar a los fieles. Pobres. Ilusos. Ridículos. No sabían quiénes éramos.
Creyeron que habían ganado. Hasta que un 12 de abril de 2011, en otra fecha Santa, aquellos viejos fieles junto a nuevos y pujante fieles, cansados de la patraña e impulsados por Gloriosos soñadores, decidieron ganar la calle.
Cantos que retumban. Insultos que no cesan. Aplausos sostenidos. Glorias que estremecen. Recuerdos para recordar. Volver a Boedo es la consigna. La multitud se enfurece. Ni un paso atrás. La condena para los miserables. Para los que nos vendieron.
La movida comenzó. Apenas recién comienza. Nosotros, todos los Cuervos todos, lo tenemos acá. Entre ceja y ceja. Como obsesión. Enfermiza. Cueste lo que cueste, el fuego que se encendió esta noche ya nadie lo podrá atenuar.
Aquella historia la escribieron ellos. Esta, nos pertenece. Es nuestra. De la gente. Del pueblo Azulgrana. Gestor de otra jornada memorable. Ahora sí entonces. Volver a Boedo. Sí, Volver a Boedo es posible.
Fotografía: Hernán Villalobos (AZ Estudio)
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana