En Mendoza, en un duelo que ya se siente como un clásico moderno, San Lorenzo estuvo a minutos de quedarse con el título, pero se le escapó en los penales.

San Lorenzo estuvo a un paso, pero no alcanzó. En el marco de la Copa Vendimia, Las Santitas igualaron 1-1 frente a Boca y cayeron 6-5 en la definición por penales, en un partido que volvió a confirmar la paridad entre dos de los equipos más fuertes del fútbol femenino argentino.
El encuentro, disputado en Mendoza, formó parte del tradicional Torneo Vendimia, un certamen que reunió a dos protagonistas del crecimiento de la disciplina y que ya se vive como un “clásico moderno” por la rivalidad construida en los últimos años.
En ese contexto, el equipo azulgrana golpeó primero. A los 14 minutos del primer tiempo apareció Florencia Coronel para marcar el 1-0 y adelantar a San Lorenzo, que durante varios pasajes del partido mostró orden y carácter para sostener la ventaja.
Sin embargo, Boca reaccionó en el complemento y encontró el empate a los 20 minutos del segundo tiempo, llevando la definición a los penales en un partido que mantuvo la intensidad hasta el final.
Desde los doce pasos, la historia fue pareja y cargada de tensión. Pero en la última ejecución, el penal errado de la arquera azulgrana terminó inclinando la balanza y decretó el 6-5 definitivo para el conjunto xeneize, que se quedó con el título.
Más allá del resultado, San Lorenzo volvió a demostrar que está a la altura de los grandes escenarios. En un torneo que, aunque amistoso, sirve como medida en plena competencia, Las Santitas compitieron de igual a igual ante uno de los equipos más dominantes del país.
Franco Saraco
Redacción Mundo Azulgrana



