Tras el triunfo ante Platense, el Ciclón recibe a Olímpico en otro duelo directo: si gana, lo alcanza en la tabla y se aleja del playout.

El envión está, la localía también y la tabla aprieta. Tras el triunfazo ante Platense, San Lorenzo vuelve a presentarse en el Polideportivo Roberto Pando este miércoles desde las 21:05 frente a Olímpico de La Banda, en un duelo directo que puede marcar el rumbo en la recta final de la Liga Nacional de Básquet.
La victoria en el último partido no solo significó cortar con la presión, sino también acomodarse en la tabla. Hoy, el Ciclón se ubica en el puesto 15 con 12 triunfos, en una zona donde cada resultado modifica todo: está a tiro de Unión (14° con los mismos partidos ganados pero con un partido menos) y por debajo de Olímpico (13° con un triunfo más) mientras que dejó atrás a Platense (16° con un triunfo menos).
Pero el dato más importante está abajo: los últimos dos jugarán el playout por el descenso, y ahí aparecen Atenas de Córdoba (18° con tres victorias menos que San Lorenzo) y Argentino de Junín (19° ya prácticamente condenado al descenso) y con Racing de Chivilcoy (17° con 11 triunfos) todavía en la pelea.
El cruce de esta noche tiene un condimento especial: si San Lorenzo gana, alcanza la línea de Olímpico y se mete de lleno en la pelea por salir definitivamente de la zona roja. No solo eso, también le sacaría margen a los de abajo y podría empezar a mirar la tabla con otro aire.
Además, el contexto favorece: el equipo atraviesa una seguidilla de partidos en Boedo, donde viene mostrando su mejor versión. Hacerse fuerte en casa es, hoy, la clave de la permanencia.
Con la gente empujando y el impulso anímico del último triunfo, San Lorenzo sabe que está ante otra final anticipada. No hay margen para relajarse: cada partido es una oportunidad o un riesgo. Esta noche, en Boedo, el Ciclón vuelve a jugar mucho más que dos puntos.
Franco Saraco
Redacción Mundo Azulgrana