El final del partido en La Fortaleza no sólo dejó una derrota. En la zona de vestuarios, se vivieron momentos caldeados que involucraron al cuerpo técnico azulgrana y a miembros del equipo local.

El encuentro entre Lanús y San Lorenzo terminó con más que un resultado adverso. En el camino al vestuario, el clima se tornó tenso y el malestar se hizo evidente. Mientras los jugadores del Ciclón regresaban con gestos de fastidio y silencio, una discusión imprevista alteró el final de la jornada.
Según pudo saberse, Gabriel Macaya, preparador físico de Lanús, intentó ir en busca del entrenador azulgrana Damián Ayude. Ambos habrían tenido un intercambio verbal apenas terminado el partido, lo que encendió los ánimos entre los presentes. La situación escaló en cuestión de segundos y requirió la intervención de allegados y personal de seguridad.
Lejos de apaciguar la situación, algunos dirigentes de Lanús se acercaron a la zona de vestuarios y la tensión creció. Los jugadores de San Lorenzo permanecieron en silencio, mientras el cuerpo técnico intentaba mantener la calma para evitar mayores consecuencias.
Damián Ayude se encontraba junto al área de prensa, a punto de brindar declaraciones, cuando se produjo el episodio. El técnico no intervino directamente y luego continuó con sus compromisos ante los medios, aunque el ambiente continuó cargado.
En ese contexto, el único representante institucional de San Lorenzo presente fue el asambleísta Ulises Morales. Sin dirigentes del club acompañando al plantel, el equipo se retiró del estadio en silencio, con la tensión aún latente tras un cierre que dejó más interrogantes que palabras.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana



