La falta de conducción política empieza a sentirse también en el vestuario. Jugadores y cuerpo técnico expresan inquietud ante los compromisos económicos pendientes y la falta de interlocutores claros en medio de la acefalía que atraviesa el club.

La crisis institucional de San Lorenzo ya no se limita a los despachos. En las últimas horas, el malestar comenzó a trasladarse al vestuario, donde crece la preocupación por la falta de respuestas ante los compromisos económicos pendientes.
Según pudo saber Mundo Azulgrana, varios jugadores se mostraron incómodos por la incertidumbre general y, sobre todo, porque no tienen claro con quién deben hablar para resolver temas contractuales o pagos atrasados.
La acefalía que atraviesa el club, sin una conducción firme y con un futuro político indefinido, genera confusión interna. En Boedo reconocen que los dirigentes que todavía mantienen funciones están haciendo lo posible para sostener la estructura, pero el desorden institucional se percibe en todos los frentes.
Mientras tanto, el plantel intenta enfocarse en la competencia deportiva, aunque no resulta sencillo cuando las dudas extradeportivas se acumulan. La falta de certezas sobre los plazos de pago y la ausencia de comunicación oficial son dos de los puntos que más inquietan puertas adentro.
En medio del silencio dirigencial, los referentes buscan mantener la calma y evitar que el tema impacte en el rendimiento del equipo. Sin embargo, la sensación es clara: San Lorenzo necesita con urgencia recuperar estabilidad y conducción para que el fútbol no vuelva a ser, otra vez, la cara visible de una crisis que empezó mucho más arriba.
Franco Saraco
Redacción Mundo Azulgrana



