El Ciclón tuvo una floja tarde en el Coloso ante Newell's y no aprovechó la chance de meterse en zona de playoffs.

San Lorenzo volvió a quedarse corto. En el Coloso, el equipo de Boedo no pasó del 0-0 ante Newell's en un partido que tuvo más bostezos que fútbol y que dejó otra sensación amarga para un Ciclón que necesitaba mucho más. Fue chato, impreciso y sin rebeldía, con un desarrollo que se fue apagando entre errores y falta de ideas.
El punto sirve de poco y duele. Era una oportunidad clara para meterse entre los ocho de la Zona A, pero San Lorenzo nunca logró hacerse dueño del trámite ni imponer su juego. La idea de Gustavo Álvarez se insinúa, pero está lejos de consolidarse, y eso se nota en un equipo que alterna momentos y no termina de dar el salto.
Dentro de un contexto pobre, Alexis Cuello fue de lo más inquietante con un par de intentos que pasaron cerca, mientras que Nahuel Barrios volvió a chocar contra sus propias decisiones y la falta de un socio que lo potencie. Tampoco pesó Rodrigo Auzmendi, prácticamente al margen del circuito ofensivo, y los ingresos de Luciano Vietto y de Matías reali no alcanzaron para cambiar la historia.
El trámite nunca tuvo dueño. San Lorenzo lo fue llevando sin convicción, sin profundidad y sin esa chispa necesaria para quebrar un partido que pedía a gritos un protagonista. Ni siquiera en el complemento, cuando el equipo insinuó una leve reacción, logró transformar esa intención en situaciones claras.
El Ciclón dejó pasar otra chance y sigue afuera de la zona de clasificación, atrapado en una irregularidad que empieza a transformarse en un problema. Así, sin decisión ni peso ofensivo, los playoffs siguen quedando a un paso.
Nahuel Lanzillotta
Redacción Mundo Azulgrana



