Con la participación de hinchas, dirigentes y socios, se presentó

"Revolución Azulgrana” es el nombre del nuevo movimiento que busca aportar a la reconstrucción institucional de San Lorenzo de Almagro. El espacio surge del impulso de una generación de socios y socias que decidió involucrarse en la vida política del club con un objetivo claro: trabajar por un San Lorenzo normal, profesional y transparente, tal como informó uno de sus referentes, Mateo Barros.
Desde el grupo explicaron que el proyecto no nace por ambición personal sino por convicción, bajo la premisa de que “a San Lorenzo hay que defenderlo todos los días, todo el tiempo y en todos los ámbitos”.
El documento fundacional de la agrupación advierte sobre la caída de la masa societaria, el crecimiento del pasivo financiero y el descuido hacia los socios y socias. Frente a ese escenario, Revolución Azulgrana propone recuperar lo esencial: una gestión ordenada, moderna y con planificación.
El movimiento destaca además la importancia de las divisiones inferiores y los deportes federados como ejes estratégicos del club. “San Lorenzo es el club social más ganador del deporte nacional, y esa tradición no puede quedar en el olvido”, expresan en su declaración.
Uno de los referentes del espacio es Mateo Barros, quien junto a un grupo de hinchas y profesionales busca combinar la experiencia de dirigentes con trayectoria y la energía de una nueva generación de socios. “La combinación de experiencia y sangre nueva no es retórica vacía, es la única manera de construir un San Lorenzo a la altura de su historia”, señala el texto.
El movimiento plantea también que el sentido de pertenencia debe reflejarse en la conducción institucional. “San Lorenzo merece ser noticia por sus éxitos deportivos y no por los escándalos dirigenciales”, afirma el documento.
Revolución Azulgrana se define como un espacio de diálogo, con vocación de confluencia y trabajo colectivo. La agrupación convoca a socios, profesionales, jóvenes y referentes históricos del club a sumarse a un proyecto común que ponga al escudo por encima de las diferencias.
“Nacemos para tender puentes, no para levantar muros. Venimos a sumar trabajo y empujar el destino común sanlorencista. Porque cuando el club es la causa, sobran las etiquetas y manda el escudo”, concluye el manifiesto fundacional.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana



