Luego de dos derrotas al hilo, San Lorenzo volvió a la victoria al vencer 98 a 80 a Unión Florida en Ciudad Deportiva. El rendimiento colectivo resultó clave. El jueves próximo ante el puntero Harrods.

Fueron dos semanas duras para el basquetbol de San Lorenzo. Perdió dos encuentros seguidos (frente a Italiano y All Boys) y, obviamente, hubo que redoblar esfuerzos para regresar al triunfo, algo que finalmente se concretó en la noche del jueves contra Unión Florida en el salón San Martín. Y con un resultado abultado: 98 a 80.
El tanteador fue producto de un rendimiento colectivo sólido. Cada uno de los jugadores del cuervo se pasaron la bola, defendieron bien por momentos y, como valor agregado, existieron integrantes que realizaron buenos papeles, como Matías Selmo y Javier Peredo. Con semejantes aptitudes, a Unión Florida le resultó difícil parar al Ciclón.
En el primer cuarto, el local le sacó 11 tantos de ventaja a su rival (finalizó 30 a 19). Por supuesto que con Cobello lastimando y Haag desde la base brindando una noche optima y haciendo jugar al resto de sus compañeros, quienes claramente engancharon la sintonía. Eso, continuó en los segundos diez minutos con muchas penetraciones y efectividad de campo. El 52 a 43 que cerró la primera mitad fue lapidario.
Faltaba un poco de ajuste a la hora de incomodar en defensa al visitante y se logró en el tercer parcial, que sirvió para sentenciar la historia. En dicha fase del cotejo, el de Boedo estiró la brecha a 16 puntos (73 a 57) y todos los testigos supieron que el desenlace tenía un solo destino.
De esta forma, el último cuarto solo sirvió para que jueguen los chicos que menos minutos poseen y para agrandar distancias en el tanteador. Dijeron presentes algunos triples, mucho goleo de campo y, cuando la chicharra dijo no va más, San Lorenzo volvió a escuchar la música que más le gusta, esa que este año probablemente suene seguido: la melodía de la victoria.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana