Es el sueño de Nicolás Ávila, el lateral derecho de quince años que se destacó en las inferiores durante el 2010. “Paso mucho al ataque, me gusta ir arriba y tirar el centro” afirmó.

Quien observó atentamente la temporada pasada el fútbol juvenil del Ciclón, y más precisamente a la octava (categoría 95), se pudo dar cuenta que por el lateral derecho estuvo presente un chico que tiene condiciones.
Ese chico es Nicolás Ávila, un rosarino de 15 años (nació el 17 de marzo de 1995) que en el 2007 arribó a San Lorenzo para cumplir un sueño: llegar a primera y ayudar a su familia.
En una charla con MA, Ávila, además de contar su anhelo, relató cómo llegó a Buenos Aires, cómo siente el fútbol y que posée un compañero ideal: Ángel Correa, el enganche de su equipo.
-¿Cómo llegas a San Lorenzo?
-Llego por medio de un representante, que me ofreció venir a probarme. Después de una primera prueba, me quisieron ver de vuelta y en la segunda quedé y me dijeron que me presentara en la pretemporada. Esto fue hace cuatro años, en el 2007.
-¿Qué fue lo qué más te llamó la atención del club?
-Que siempre me trataron con mucho cariño, todos los años fueron muy buenos y en la pensión hay mucho compañerismo. Eso fue importante para quedarme.
-¿Te costó adaptarte?
-Las prácticas eran duras. Los compañeros iban con todo, nadie te regalaba nada y te pagaban. Y no podías decir nada porque ellos estaban desde hace seis años y vos recién llegabas. Pero con el tiempo el trato fue totalmente distinto, hubo cariño. Aunque se extraña la familia pero es todo un sacrificio que hay que cumplir para que en el futuro mi familia este bien.
-¿Te ganaste rápido un puesto?
-Si, pero fue duro. Porque llegué acá y el fútbol era muy diferente. Cuando empecé a ver que el técnico me dio confianza me di cuenta de que podía ser titular. Solo tuve que sacrificarme para que nadie me gane el puesto.
-Por lo que vi sos un lateral que le gusta mucho ir al ataque ¿Es así?
-Si, es así. Hay veces que no vuelvo…pero paso mucho al ataque, me gusta ir arriba y tirar el centro para que algún compañero haga un gol.
-¿Retrocedes cuando hay que hacerlo?
-Si, me cuesta un poquito pero mi técnico en este último tiempo, que fue Miguel Sedlaruk, me dijo que primero soy marcador de punta y después tengo que atacar. O sea, primero hay que marcar y después hay que pasar. Me sirvió eso, me llenó la cabeza por suerte.
-¿Te sentís cómodo con algún compañero adentro de una cancha?
-Con Ángel Correa.
-¿Qué tiene Ángel que los demás no?
-Es diferente, cuando jugamos no lo podes agarrar…es diferente a todos. Vos le pedís el pase y te lo pone donde vos quieras. Es lo mejor que tiene San Lorenzo. Y fuera de la cancha es muy cargoso.
-¿Para que está la 95?
-Para mucho, yo siempre lo dije. Esta categoría siempre peleó arriba y siempre les dije a mis compañeros, y al técnico, que nosotros podíamos dar más. Y que siempre tenemos que estar arriba. Hay muchos jugadores de esta categoría que van a terminar en primera.
-¿Sos de mirar a algún cuatro y copiar cosas?
-Trato de jugar como siempre jugué yo, no copio. Miro fútbol y me encanta Cristiano Ronaldo, pero nada más.
-¿Un sueño que tengas?
-Llegar a primera y ayudar a mi familia. Hoy mi familia me ayuda muchísimo, es todo muy sacrificado y hay que darle una mano el día de mañana.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana



