Fútbol para todos con mensajeros que sólo responden a un sector. Lamentable arbitrariedad de Araujo en su relato. La TV Pública se pareció a una transmisión partidaria de Boca jugando ante un elenco extranjero, desde la previa hasta el final.

Recuerdo que, como alumno en la escuela del Círculo de Periodistas Deportivos, presencié una charla que nos vino a dar Enrique Macaya Márquez. La misma, sinceramente, no me había dejado mucho. Esperaba algo más. Cuando concluyó, varios estudiantes se acercaron a él. Me sumé también. En un momento interrumpí y le comenté que estaba empezando a trabajar en un medio de San Lorenzo.
El hombre que hace décadas peina canas detuvo su marcha, frenó y me dijo algo que me quedó grabado: “Andate de ahí. Lo peor que podés hacer es vincularte a una camiseta. De eso después no salís más”. Me quedé pensando. Hoy me pregunto si alguna vez le habrá dado el mismo consejo a su compañero de años, Marcelo Araujo, quien tanto en Torneos y Competencias como ahora en la TV Pública muestra una efusiva parcialidad hacia Boca Juniors.
Hago un stop. Quiero recordar otra cosa también. Cuando estaba consultando en distintos institutos y escuelas para estudiar periodismo deportivo, me tocó averiguar en la escuela de “Ciencias Deportivas Niembro y Araujo” (un amigo una vez le preguntó a Niembro si lo de “Ciencias” era si porque Einstein daba clases…). Muy amablemente me atendió un secretario de la escuela. Sin que yo le comente algo, el hombre solito me dijo: “Araujo es fanático de San Lorenzo. En su despacho tiene todas cosas azulgrana”. No pretendemos que el relator haga lo que hace con Boca con San Lorenzo, se debe a un medio público y no partidario, pero al menos nos gustaría que sea un tanto más imparcial.
Siempre aplaudimos y elogiamos la iniciativa estatal de que el fútbol sea transmitido en vivo para todos los argentinos, sin exclusividad para aquellos que podían pagar el cable e, inclusive, un paquete codificado. Pero desde esta iniciativa vimos de reojo la aparición de varios periodistas que fueron parte de la gran decadencia del fútbol argentino, cuando hicieron pie desde Torneos y Competencias en la década menemista.
Los voceros de los noventa se reciclaron y ahora están al frente de Fútbol Para Todos, las transmisiones que se sustentan con el dinero de las arcas del Estado, es decir, la de todos los argentinos. Por eso pegamos el grito en el cielo cuando Araujo, por ejemplo, es presentado como el relator del pueblo (¿qué pueblo?). Por lo visto ayer ante Boca, Araujo dejó en claro que es el relator del pueblo xeneize.
En la previa de ayer, se cansaron de decir que si Boca ganaba era puntero, cosa tan cierta como que si San Lorenzo ganaba también sería líder junto a Rafaela. Parecía que el xeneize iba a jugar contra un equipo extranjero, ya que en la propia transmisión era todo a favor de Boca y el Ciclón era el foráneo o el equipo invitado.
Tampoco se quedó atrás Julio Ricardo (con todo respeto, pero ya tienen la experiencia suficiente para saber que deben dar un paso al costado y darle vía libre a una nueva cámada) que fue un copiloto perfecto para la transmisión boquense, acompañando la efusiva marea azul y oro que salían de los micrófonos de Araujo, que nada tiene que ver con el delantero de Boca que estaba en el banco (aclaramos por las dudas).
Los televidentes nos sentimos invadidos por este profesional, que tomó como propio algo que debe ser como el slogan: “para todos”. Me gustaría preguntarle por qué el grito de gol de Boca se extendió más que el de San Lorenzo, y por qué le pone acento a la Ó cuando dice “Booooooca”.
También nos preguntamos por qué tomó partido en una disputa que mantuvieron Riquelme y Ortigoza. Por qué dijo que el jugador de Boca ni loco arrugaría con el de San Lorenzo, poniendo como bueno a Riquelme y malo a Ortigoza. Para defender a Riquelme ya está Horacio Pagani que, al menos, lo hace con cierta gracia y sigue perteneciendo al grupo de siempre, y no se recicló ni se borocotizó como el propio Araujo.
Para Araujo, cuando Riquelme reclama que la barrera no respeta la distancia, está bien. “¿Para qué tiene el aerosol Pittana? Tiene razón Román, muy bien Román”. Cuando Asad protesta el polémico empate de Boca, Araujo se queja e ignora lo que le transmite el cantante Tití Fernández.
Estas fueron algunos de las tantos pero tantos puntos que sufrimos los que no pudimos ingresar a la Bombonera, ese estadio que evidentemente no está capacitado para albergar a dos parcialidades grandes. La gente que fue se salvó de escuchar una paupérrima transmisión; la gran mayoría la sufrió hasta que decidió bajar el volumen y encender la radio.
Por último, sabemos que a varios dirigentes les molestan los periodistas partidarios, pero paralelamente recibe a estos profesionales “neutrales” con la alfombra roja cada vez que visitan el Pedro Bidegain. ¿Nunca van a tomar cartas en el asunto? Digo, ¿tanto cuesta defender a nuestra gente? Callan y otorgan, mientras que la TV es la única que habla.
A esta noble iniciativa del Gobierno, todavía, le resta suplir algo: necesita periodistas para todos.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana