La salida de un dirigente expuso aún más tensiones internas. Resaltó maniobras económicas con un sector de la oposición para enfrentar embargos millonarios.

Pablo García Lago presentó su renuncia indeclinable como vocal del Club Atlético San Lorenzo de Almagro en una carta dirigida al presidente y al secretario de la institución, fechada el 15 de septiembre de 2025. El dirigente argumentó que no podía acompañar un modelo que, según remarcó, prioriza intereses políticos por sobre el bienestar del club.
En su escrito, García Lago repasó las gestiones llevadas adelante durante el último tiempo. Entre ellas resaltó el trabajo junto a Sergio Costantino, con quien logró gestionar recursos financieros para cubrir pasivos inmediatos y levantar embargos que ascendían a casi 300 millones de pesos mensuales sobre los ingresos de la Liga. Según explicó, esos fondos se obtuvieron mediante créditos accesibles avalados personalmente por socios comprometidos, aclarando que el riesgo económico recaía en ellos mismos y no en la institución.
El ex vocal también recordó su participación en la negociación para frenar el pedido de quiebra del Fondo AIS, aunque advirtió que por decisiones del oficialismo la situación podría tener un desenlace desfavorable. Además, mencionó que diseñó un plan financiero para alcanzar el déficit cero o incluso un superávit, aunque remarcó que otros sectores priorizaron sus aspiraciones políticas.
En el cierre, García Lago sostuvo que San Lorenzo se encuentra “a la deriva” y se desligó de toda responsabilidad sobre el futuro de la institución. Destacó que tanto en su paso como secretario como en su rol de vocal buscó minimizar los daños de la crisis, y afirmó que se retira con la tranquilidad de haber actuado con compromiso y responsabilidad.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana