Dos años después de su llegada, el responsable de las divisiones inferiores hizo un balance del trabajo realizado. Además, detalla el plan para atraer potenciales figuras.

Jugador profesional en clubes de la talla de Rosario Central y Quilmes, Alberto Fanesi se desempeña hace dos años como el responsable máximo de las divisiones inferiores de San Lorenzo. Él es uno de los hombres en el que se depositan muchas de las esperanzas del futuro futbolístico e institucional del club.
En diálogo con Mundo Azulgrana Radio, el ex DT de Vélez repasó su etapa en la institución y realizó una evaluación de las cosas por mejorar. Además, contó cómo es el proceso para la captación de jugadores.
-¿Cómo se está desarrollando el trabajo de las divisiones inferiores?
-Es un proyecto institucional muy importante para la vida de San Lorenzo. Hace dos años que estamos trabajando en la institución y todavía no iniciamos el proyecto definitivo. El fútbol amateur tomó una importancia tal que ya no se puede improvisar. Hay que planificar y establecer cuales son las pautas básicas sobre las cuales se construye este departamento. Hay tres patas fundamentales de cualquier proyecto que sea sustentable en el tiempo: captación de jugadores, infraestructura y el trabajo en sí. En esos tres aspectos venimos trabajando mucho.
-¿Con qué se encontró en su llegada al club?
-La infraestructura que tiene San Lorenzo es absolutamente deficitaria. La Ciudad Deportiva contiene cada vez más cantidad de actividades sociales. Nosotros tenemos la cancha donde se realizan los partidos oficiales de los campeonatos de AFA que está en condiciones excelentes. También tenemos tres canchas de fútbol que están abiertas al uso comunitario. Hay 350 jugadores para entrenar en esas canchas. Para solucionar esto, nos contactamos con la Corporación del Sur y a través de ella iniciamos un pedido de 15 hectáreas en el Parque Indoamericano. La idea es que con el tiempo la Ciudad Deportiva esté abocada exclusivamente a cuestiones sociales. Todo el fútbol amateur va a tener que estar instalado en otro lado.
-¿Cómo se viene desarrollando la captación de futbolistas?
-La medición que hicimos en nuestra llegada sobre los 350 jugadores nos había dado un puntaje general de cinco puntos. Lo fuimos elevando pero no en la medida que queríamos. Para llegar a tener la materia prima indispensable para la formación del buen jugador hay que tener un promedio general que ronde los ocho puntos. Este año debemos estar en los seis puntos. Es insuficiente. Esto se corrige con un programa de captación. Ya se lo hicimos llegar a la Comisión Directiva que lo aprobó pero todavía no lo puso en ejecución. El mismo abarca todo el Gran Buenos Aires con conocidos nuestros que harían el contacto con el tipo de jugador que estamos buscando. Esa cadena luego tendría que ser continuada por un directivo que tome contacto con el club de origen. Además del programa, hay que instalar a San Lorenzo en el Gran Buenos Aires.
-En el imaginario popular se tiene la idea de poner a una gloria del club para que viaje a un determinado lugar para sacar muchos jugadores. ¿Cómo se hace para demostrar que esto no es tan fácil como parece?
-Con la práctica. Nosotros contamos con la colaboración de Villar, Telch, Areán, entre otros. Son todos futbolistas reconocidos que han viajado. Detectar al buen jugador no es fácil. En la tarea, hay muchas instituciones que tienen sus buscadores de talentos en el interior del país. No quedan zonas vírgenes donde podes llegar y encontrar al gran futbolista. Los programas en fútbol infanto juvenil tienen que ser de mediano plazo.
-En cada apertura del libro de pases de inferiores hay 40 o 50 renovaciones. ¿Eso es un número normal?
-Es bastante común y no sólo en San Lorenzo. La realidad marca que el futbolista amateur está en permanente crecimiento. Cuando empieza el año tenés un panorama de los 30 que integran una división, Con el correr de los meses hay algunos que crecen, otros que entran en una meseta y unos que involucionan. El análisis de enero no es el mismo que el de diciembre para la gran mayoría de los planteles. El futbolista amateur tiene que estar en permanente ascenso. Si recibe los estímulos adecuados tiene que crecer.
-¿Cómo se realiza la captación de talentos en el Interior del país?
-Tenemos muy pocos chicos del Interior. Hay que hablar directamente con los padres. Somos bastante reacios al desarraigo por que sabemos que es un tema bastante complicado de resolver. Lo ideal es que el padre y la madre estén cerca de los chicos. Hace 15 o 20 años atrás hablar de que un chico de Séptima División dejara su lugar de origen para radicarse en Buenos Aires era algo prohibido. Hoy cambiaron las circunstancias. Se busca darle al chico la contención necesaria para que pueda luchar contra el desarraigo.
-¿Cómo se inicia el trabajo una vez que se capta al jugador?
-Con el jugador del Interior, una vez detectado abrimos un período de espera de seis meses. En junio hacemos una evaluación de lo que elegimos a principio de año. Para ellos es más difícil la adaptación. Tienen un montón de inconvenientes agregados a los que ya le presenta la competencia de todos los días.
-¿Cómo se trabaja en relación al nivel educativo de los jóvenes?
-Hoy el gran desafío que tenemos los entrenadores de jóvenes es poderles inculcar la idea de que ellos eligieron un estilo de vida. En la medida que van avanzando en la carrera formativa lo que era un juego se va convirtiendo en un trabajo. Toda su vida diaria tiene que estar relacionada al partido del fin de semana. Es un cambio muy importante. Debido a la caída en el nivel educativo, los chicos tienen poca capacidad de percepción de lo que tratamos de inculcarles.
-¿Qué le parece la situación de Fernando Meza?
-Pudo tener la continuidad que necesitaba. Hasta la última etapa había entrado y salido y había jugado en distintas posiciones. Tiene un recorrido muy importante en Selecciones Nacionales. Solamente con el presente en Primera División los chicos pueden demostrar que están para ponerse la camiseta de San Lorenzo.
-¿Es difícil poder compenetrar a los chicos con el trabajo físico?
-Depende de la categoría. Ellos saben que la forma física en el fútbol actual es tan importante como la condición técnica. Con los más chicos cuesta un poco más por que no ven a la pelota como elemento de trabajo.
-¿Cuál es el criterio en relación a la condición física del jugador?
-Cuando observamos jugadores para incorporar al club lo primero que se tiene en cuenta es la capacidad técnica individual. Y en algunas posiciones también la parte física. Entre ellos, a los centrales y al arquero se los prefiere con una condición física de envergadura. La parte física no es una condición excluyente. Depende de la categoría si uno lo privilegia o no.
-Mucha gente lo critica por no ser un hombre que provenga de San Lorenzo ¿Qué es lo que puede aportarle al fútbol juvenil al venir de otro ámbito?
-Es un tema de vieja data en la formación de jugadores. Generalmente se lucha entre dejar la formación de futbolistas a conocidos de la institución o a extraños. Hay que privilegiar la capacidad. No tengo historia en el club, pero hoy San Lorenzo es mi pasión. El hecho de que no haya jugado acá no quita ni aporta. El presente me aporta la riqueza histórica de la institución.
-¿Cómo se puede hacer para que los chicos empiecen a respetar más a San Lorenzo?
-Se logra dándoles cosas. Todo lo que se pueda dar de confort. Son muchos los chicos que reciben beneficios pero igual tenemos que mejorar esto. Así ellos van a llegar a un lugar donde la actividad que presten esté en un medio adecuado. Hoy no podemos darles algo que San Lorenzo tiene que darles. Tenemos que formar profesionales que respeten a la institución por lo que esta les da a ellos. Estamos con chicos que pueden equivocarse por la edad que tienen.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana