Fue el 2 de abril de 1919, en la localidad de Armstrong, provincia de Santa Fe, Delfo Cabrera. Luego ganaría una medalla de oro en los JJOO de Londres.

El atleta llega a San Lorenzo de Almagro de la mano del entrenador Francisco Pancho Mura, quien lo prepara duramente para llegar a los Juegos Olímpicos de Londres en 1948, momento sublime en la carrera del santafesino, que logró algo que en toda la historia del atletismo argentino solamente había logrado Juan Carlos Zabala en Los Angeles 1932, subirse a lo más alto del podio al ganar la Maratón Olímpica y ser aplaudido en el mítico estadio de Wembley por setenta mil personas que esperaban la definición de la prueba. Palmo a Palmo, corrió los últimos metros exigido por el belga Ettienne Gailly, aunque sacando distancia metros antes de ingresar al estadio y cruzar la meta, logrando un tiempo de 2 horas, 34 minutos, 51 segundos y 6 décimas.
Fue ese, sin dudas, el momento en el que el atletismo de San Lorenzo tuvo su logro más importante. Cuatro años mas tarde, otro integrante del club, Reinaldo Berto Gorno, estuvo a solo 2 minutos de lograr la hazaña de Cabrera, pero en otro escenario, en Helsinki, Finlandia, en los Juegos Olímpicos de 1952. Lo único que separo al argentino de la presea dorada fue el checoslovaco Emil Zatopek, quien en esa edición de los Juegos se convirtió en el único atleta en la historia en ganar en la misma competencia la maratón, los 5.000 y los 10.000 metros.
Nota: Gentileza de "El Cuervo" - Un Sentimiento Inexplicable - Cada día, un recuerdo.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana