El nuevo hombre a cargo del club tiene por delante una tarea complicada con varios frentes abiertos que requieren atención inmediata.

Ya está. Después de tanta rosca política hubo fumata azulgrana en San Lorenzo y se eligió a Julio Lopardo para que ocupe el cargo de vice 1° en uso de la presidencia ante la licencia aprobada de Marcelo Moretti. Más allá de las voces en contra de la oposición, Lopardo avisó que piensa quedarse hasta el final del mandato.
¿Cuáles son los principales desafíos urgentes que debe afrontar? No la tendrá nada fácil. Desde el vamos agarra un fierro al rojo vivo por varias razones que deberá ir acomodando cuanto antes si es que planea gobernar con calma para levantar a un club en constante crisis.
Tiene muchos frentes que atender. Uno es el económico. Quizá el más urgido de todos. La institución estuvo paralizada tres semanas desde el “morettigate” y muchas cuestiones quedaron estancadas y o caídas. Se logró pagarle al plantel con dinero de la televisación (gestión de Claudio Tapia mediante y con la última firma de Moretti antes de aprobarse la licencia). Pero por estas horas debe resolver la deuda con UTEDyC y con la seguridad para que este sábado se abra la cancha en el partido de octavos de final.
En lo macro, está la abultada deuda de más de 4 millones de dólares con el fondo suizo (recientemente la Justicia rechazó un pedido de quiebra). Y tendrá que levantar inhibiciones por un monto total de aproximadamente 1,5 millones de dólares (Monterrey, Torito Rodríguez y Zapata) de cara al próximo libro de pases.
Otro frente abierto es lo deportivo. El plantel, con Miguel Russo a la cabeza, debe generar confianza con el máximo directivo. La relación con Moretti había entrado en desconfianza por las promesas incumplidas el año pasado. Ahora, los jugadores y el DT necesitan ver en Lopardo a una persona firme que cumpla con los compromisos de pago asumidos.
Por último, pero no menos importante, está lo político. Y acá tiene dos frentes que atender. Por un lado está la cuestión interna. Los opositores no lo ven como un líder legítimo y siguen exigiendo el llamado a elecciones anticipadas. Y en lo externo está la relación con la AFA. Sabido es el malestar que había cusado en Tapia las críticas de Lopardo del año pasado. En la última reunión el dirigente azulgrana ofreció disculpas y todo indica que Chiqui dio el visto bueno. Eso sí, el mandamás albiceleste seguramente lo tendrá en análisis durante un tiempo.
Son muchos los problemas que hay que resolver en este San Lorenzo maltratado por gestiones que no estuvieron a la altura. ¿Cómo reaccionará el hincha ante este nuevo escenario? Ese, sin dudas, es otro punto que Lopardo deberá tener en cuenta.
Por @LanzillottaOk
Nahuel Lanzillotta
Redacción Mundo Azulgrana