En medio de los festejos del título, bien vale el recuerdo para los campeones del amateurismo del 23, 24 y 27, quienes a base de esfuerzo y gloria, lograron hacer una gran masa de hinchas en el momento que el fútbol criollo daba su puntapié incial.
[b]BUENOS AIRES[/b]- Al mirar el reloj descubr� que eran las tres de la ma�ana del lunes 11 de junio, avenida La Plata al 1700, estaba vac�a, s�lo quedaban los ecos de los festejos. Restos de papeles sobre la vieja avenida, y la noche bien fr�a digna de un d�a de invierno, que adelanta su llegada. A�n en mis o�dos siento el maravilloso grito de ��Dale Campe�n! �Dale Campe�n!�. Y hasta me animo a entonarlo solo en voz alta, aunque suene ronco de tanto grito, desde las 18. Tambi�n en esa soledad de avenida La Plata a esa hora, los recuerdos son inevitables, de otros momentos tambi�n gloriosos como el vivido hace pocas horas, entonces se mezclan im�genes de aquel pibe que sube los tablones del Viejo Gas�metro y espera ver una �Bicicleta� m�s del Lobo Fischer, la pierna estirada de la �Oveja�Telch para que la pelota le quede a �l, y se la de redonda a un compa�ero, y vuelven a m�. La escena del �ltimo partido del Metropolitano del 72, con Boca la noche de la desgracia con suerte de los globos inflables, con los pibes del recreativo que dibujaron la palabra campe�n en el campo de juego, antes que el Nene Sanfilippo convierta el gol que cerr� el tel�n de un nuevo t�tulo y los festejos junto a mi viejo hasta casi la misma hora y en la misma Avenida, en la que hoy estoy festejando. Claro, la escenograf�a es otra, ya no est� el Templo, ni tampoco el Viejo, pero a pesar de todo sigue siendo mi lugar en el mundo. Cuando vuelvo mi mirada al hoy, con la loca alegr�a de un nuevo campeonato imagino. Lo que tantas veces rele� en las cr�nicas de los a�os 20, la caravana del pueblo azulgrana a la cancha de Lan�s el 30 de diciembre del 23, para festejar el primer t�tulo de nuestra historia en Primera Divisi�n. Luego del 4 a 1, los jugadores fueron llevados en andas hasta la estaci�n y el querido Vasco Carricaberry le pidi� a la multitud un minuto de silencio en homenaje a quien hab�a dado la vida por los colores poco mas de un a�o antes, Jacobo Urso, sigo en una mirada retrospectiva y pienso c�mo habr� sido la primera vez que una hinchada arroj� papelitos a una cancha. En el entretiempo del partido que le ganamos a River 1 a 0 con gol de Lindolfo Acosta donde estoy parado hoy, frente al Viejo Gas�metro y que nos dio el campeonato de 1924, y trato de imaginarme a �La Barra de La Goma� la de Zuchi , Gens�rico Acosta, Salvador Gagliano, Tr�coli, el Loco Fito y compa��a, cuando luego de la consagraci�n de San Lorenzo ante Barracas Central en la cancha de Ferro el 12 de febrero de 1928 , previo paso por el legendario Caf� Dante, se fueron hasta La Boca, para arrojarles un caj�n de muertos con los colores azul y amarillo, ya que le ganamos aquel campeonato por un punto a la entidad de la Ribera. Volv� a esta felicidad de las 3 de la ma�ana del lunes 11 de junio del 2007, y pese a que me duele el olvido general para estos gestores decisivos de nuestra grandeza, regreso a mi casa pensando en c�mo se sentir�an hoy Pedrito Omar, Luis Monti, Juan Maglio y los otros jugadores campeones de la gloriosa d�cada azulgrana del veinte, al ser olvidados por propios y extra�os. Llegu� a mi casa con la bandera y la de piqu� azulgrana, mir� las fotograf�as de los campeones del 23, 24 y 27 y grit� bien fuerte� �Dale Campe�n, Dale Campe�n�. [b]Nota:[/b] Adolfo Res en volveavenidalaplata.com [email protected]
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana