Los resultados adversos provocaron una notable desconfianza futbolística en los jugadores y cuerpo técnico. A pesar de ello, y del poco incentivo de los dirigentes para que la cancha reviente, la hinchada será quien gane el partido con Cruzeiro.
[b]BUENOS AIRES[/b]- No hace falta adjetivar a la hinchada de San Lorenzo. El desempe�o a lo largo de su historia habla por s� sola. Un sinf�n de apoyos multitudinarios la se�alan como la m�s fiel. La epopeya del 82 es el �cono m�ximo de los santos que, sin cancha y en la B, superaron a todos para escaparse de la p�gina deportiva ante el in�dito fen�meno social. Si bien la realidad en 2008 es otra, la esencia es la misma. El jueves, cuando el Cicl�n juegue su primer partido como local por la Copa Libertadores, ser� clave el rol de los hinchas, quienes seguramente se har�n sentir para motivar a los bajoneados jugadores. L�stima que la dirigencia no comprendi� que es fundamental en estos encuentros el papel de la gente. Los precios de las localidades no condicen con la realidad del bolsillo de los argentinos, y quiz�s el lleno no sea total. Lo peor es que cuando nuestros jugadores van a escenarios extranjeros, la presi�n la sienten, sobre todo con los �rbitros localistas. Ser� fundamental el apoyo de los hinchas para el jueves. A�n con el equipo descompuesto, los tres puntos se quedar�n en casa por la euforia azulgrana. El partido se comenzar� ganando en los tablones, esperando que alg�n jugador se contagie y la mande al fondo de la red. Nada m�s.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana



