San Lorenzo jugó mal a pesar de algunas situaciones claras que generó pero perdió 1 a 0 con Banfield en el Sur. Lo destacado de la noche fue la ausencia de Silvera, quien se fue de la concentración y puso en duda su continuidad en Boedo.
[b]BUENOS AIRES[/b]- Parece que en San Lorenzo nunca puede reinar la tranquilidad. Ni en un partido por la ante�ltima fecha de un torneo (Apertura) donde no se define absolutamente nada. Por lo menos en lo inmediato. Previo al choque con Banfield en el Sur, Andr�s Silvera tom� el bolso y se march� de la concentraci�n. Al parecer, al Cuqui lo tentaron con una suma de dinero muy importante desde el exterior (ser�a M�xico), y en San Lorenzo no estar�a a gusto con lo que cobra (y c�mo lo cobra). Por lo menos, hasta ahora, nadie desminti� esto. Ni el presidente Rafael Savino, quien en el vestuario visitante reconoci� que no pudo comunicarse con el delantero. Esta incertidumbre le dio lugar a Romeo, quien fue el �nico atacante que utiliz� Ram�n D�az. El partido, de ida y vuelta en la primera etapa, pudo ser para cualquiera de los dos, pero el Taladro tuvo m�s llegadas y aprovech� una desgracia de Emiliano D�az. El hijo del Pelado sac� un pelotazo desde su campo que rebot� en un jugador de Banfield. Pati�o tom� el rebote y clav� un golazo desde afuera del �rea, al �ngulo superior derecho de Ori�n. Previamente, San Lorenzo pudo haberse puesto en ventaja, pero el mismo poste (el derecho de Lucchetti) le neg� los remates a D�az y Adri�n Gonz�lez. As� y todo, el local se iba a los vestuarios con la m�nima diferencia. En la segunda etapa, Ram�n prob� con Montillo. Pero la Ardilla no fue peligroso ni con los pases, centros o remates al arco. Entonces fue a la cancha Hirsig, pero el ex Arsenal practicamente ni incidi�. Lleg� el turno de Rivero, pero el Burrito fue m�s voluntad que claridad. San Lorenzo jug� mal y perdi� bien, m�s all� de esas dos claras situaciones en la primera mitad. Romeo, como �nico delantero, dependi� de los centros de Ferreyra o Gonz�lez, y jam�s fue peligroso para Herner o Devaca, los centrales del Taladro. Al Bernie (o delantero que est�) le falta un enlace que lo habilite, o un wing que lo asista. As� de sencillo. Sin goles (quiz�s la ausencia de Silvera haya tenido mucho que ver) y con una imagen preocupante de cara al futuro, se fue el Cicl�n del estadio Florencio Sol�. Otra intranquilidad nace en Boedo. No bast� con la que mat� hace una semana el propio Ram�n D�az tras su coqueteo con River. Con este panorama dubitativo, de tironeos, deudas, lleno de misterio por el dif�cil momento financiero que atraviesa la instituci�n, distorsionan el sue�o de la Libertadores. Tal vez, como se acostumbra en los �ltimos tiempos, esos que empobrecieron al club, aparecer� alguna ayuda externa en nombre de San Lorenzo. Porque, lamentablemente, el Cicl�n solo no puede soplar. El campeonato econ�mico, cada vez m�s lejos.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana