El enganche de la Séptima División hace 10 días que no se presenta a entrenar y hay distintas versiones sobre su continuidad en la institución. El martes tenía que reincorporarse y no lo hizo.

Ángel Correa es una de las mayores promesas de divisiones inferiores. Es zurdo juega de enganche y desde que llegó a San Lorenzo sorprendió a propios y extraños. Tan bueno es su rendimiento que fue halagado por Marcelo Tinelli, cuando el conductor televisivo presenció los partidos de las juveniles.
Hoy, la noticia vuelve a ser el futuro crack del futbol argentino, pero no son buenas. Hace 10 días que Correa no se presenta a los entrenamientos y eso genera preocupación en los dirigentes. La primera versión que circuló por Boedo fue la de problemas familiares del enganche, pero con el correr de los días esa versión fue desmentida.
Si bien los dirigentes aseguran que Correa firmó su contrato la semana pasada, hay dos nuevas hipótesis de conflicto. La primera habla sobre la firma del contrato por 3 años sin autorización de su Representante (Agustín Jiménez) y este habría decidido que el jugador no se entrene hasta arreglar los números personalmente con los dirigentes.
La segunda versión es que se firmó el contrato correctamente con todas las partes y dicho trámite sin la firma de los padres del jugador carece de validez, con lo cual el volante viajó a su Rosario natal y le presentó los papeles a la madre. Pero sorprende la larga estadía del enganche en la ciudad santafecina.
Lo cierto es que Francisco Lapiana, representante que lo trajo del Sagrado Corazón, quiere que el jugador siga su carrera en el futbol extranjero, pero Correa desea permanecer en la institución, lo que habría provocado el conflicto entre ellos. Jiménez se mantiene en la postura de arreglar un contrato superior al que los dirigentes ofrecieron y presionar con llevarse al jugador.
Vale recordar que San Lorenzo tiene el 60 por ciento del jugador. El 30 lo tiene Francisco Lapiana y el 10 restante Agustín Jiménez. En los próximos días el jugador debe presentarse a entrenar. Caso contrario, los dirigentes tomarán medidas severas con el jugador de 16 años.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana