El ahora ex entrenador de San Lorenzo habló tras despedirse del plantel y se mostró visiblemente angustiado y con cierta bronca por la decisión dirigencial.

El final de ciclo de Damián Ayude en San Lorenzo se consumó este mediodía con una escena cargada de tensión y emociones contenidas. Tras ser notificado de su salida por la dirigencia, el ahora exentrenador dejó el club sin hacer declaraciones extensas, pero con un puñado de palabras que alcanzaron para reflejar su estado de ánimo.
Visiblemente compungido y con bronca, Ayude eligió la brevedad. “Me voy tranquilo, agradecido con la gente siempre. No tengo… te pido mil disculpas. Prefiero ir a ver a mis hermanas y a mi vieja”, soltó ante la consulta de la prensa, en un mensaje entrecortado que dejó más sensaciones que explicaciones.
Lejos de un descargo profundo o de apuntar contra alguien, el técnico optó por el silencio y la retirada, en un contexto adverso que se volvió insostenible tras los últimos resultados. La derrota reciente y el clima caliente en el Bajo Flores terminaron por acelerar una decisión que ya se venía gestando.
Sus palabras, cortas pero cargadas, expusieron a un entrenador golpeado por el desenlace, atravesado por la frustración y sin energías para profundizar en análisis. El pedido de disculpas y la referencia a su familia marcaron el cierre de una etapa que nunca logró encontrar estabilidad.
Así, sin vueltas y con la voz quebrada, Ayude se despidió de San Lorenzo. Un adiós breve, pero elocuente.
Nahuel Lanzillotta
Redacción Mundo Azulgrana