Le ganaba, como local, a Temperley, invicto del campeonato, por un punto. Pero faltando dos segundos perdió 69 a 68. La actitud fue fundamental en todo momento.

Tras remontar una desventaja de doce unidades en el tercer cuarto, el Ciclón se puso a tiro de su rival, Temperley (el conjunto que, en la temporada, todavía no perdió), en el último parcial.
Nicolás García y Lucas Morel encestaron unas bolas clave para que, faltando solamente seis segundos, San Lorenzo se adelantara en el marcador por 68 a 67 en el Salón San Martín. Pero, en la última posesión, el Celeste encontró un doble y se llevó el partido. El Ciclón tendría la última: Facundo Fernández (de buen partido) cacheteó una pelota que casi se mete en la red.
De esta forma, el azulgrana perdió pero con la frente bien alta porque durante todo el pleito le jugó de igual a igual a un team de primer nivel con una actitud impresionante. Existieron individualidades que no se escondieron (como Alan Selmo, Lucas Morel, Braian Sgut, Jorge Batlle) y en varios pasajes de la noche existió una defensa compacta.
Para que el año se cierre todavía falta y el camino es largo. Aunque, es necesario establecer que el equipo ha madurado, se muestra más sólido que en otras ocasiones y el banco de sustitutos da una mano más que importante. Soñar con ascender ya no es una posibilidad: es un derecho.
Marcelo Buontempo
Redacción Mundo Azulgrana